Jornada histórica: el Grito de las Víctimas llega al Recinto.
Hoy, 12 de febrero de 2026, las paredes de la Cámara de Diputados de la Nación fueron testigos de un cambio de paradigma largamente esperado por quienes han transformado su dolor en lucha. En una sesión especial marcada por la tensión y la esperanza, se dio inicio al debate para bajar la edad de imputabilidad a los 14 años, un hito que Usina de Justicia acompañó desde la primera fila.
El Quórum de la Esperanza
Con la presencia de 119 diputados, se alcanzó el quórum necesario para abrir una sesión que no solo discute leyes, sino que busca dar una respuesta real a la impunidad que durante décadas ha desprotegido a los ciudadanos. La atmósfera en el recinto reflejaba la importancia del momento: no se trata de una reforma técnica, sino de un acto de justicia hacia las víctimas.
David contra Goliat: Una Lucha de Convicciones
El Dr. Daniel Roggero describió la jornada con una metáfora precisa: «El desafío de David contra Goliat». Mientras una abrumadora mayoría de instituciones tradicionales manifestaron su rechazo, Usina de Justicia se mantuvo firme como la voz que representa a quienes ya no tienen voz.
Esta disparidad numérica no amedrentó la presencia de nuestra asociación. Por el contrario, reforzó la legitimidad de un reclamo que nace de la realidad de la calle y del dolor de las familias, frente a visiones que muchas veces parecen ignorar el sufrimiento de los deudos.
Presencia y Reconocimiento
En un momento de alta carga emotiva, se reconoció formalmente la presencia de los miembros de Usina de Justicia en el recinto. Allí estuvieron, firmes, Guillermo Bragna, Roberto Picozzi, Laura Fernández y Raquel Slotolow, representando a cientos de familias que exigen que el sistema deje de mirar hacia otro lado cuando un menor comete delitos de adultos.
«Falta Empatía»: El cruce que marcó la jornada
Uno de los puntos más álgidos se dio fuera del recinto pero en el corazón del debate mediático. Laura Fernández, madre de Lara (asesinada por una banda que incluía un menor), confrontó las críticas de la diputada Victoria Tolosa Paz. Con la autoridad que da la pérdida, Laura denunció la falta de empatía de quienes legislan desde la abstracción, olvidando que la impunidad actual solo genera más víctimas y «perpetuas de dolor» para los familiares.
Hacia una Nueva Justicia
El proyecto de ley no solo busca la baja de imputabilidad, sino que introduce modificaciones cruciales como el Artículo 41 quáter, elevando las penas para los adultos que utilizan menores para delinquir, desarticulando así las redes de captación que hoy se valen de la brecha legal.
«La historia se repite, pero hoy estamos aquí para cambiar su curso. Por cada una de nuestras víctimas, por la seguridad de todos los argentinos.»











